Asedios en la mente - Murallas en el corazón

 Cuidado varón estás por enloquecer, no pienses tanto, te va a doler


Así reza el principio de una canción de una banda que se llama TOCH. Y es que a veces los pensamientos nos asedian y la mente alza murallas alrededor del corazón. Lo que más prima aquí en esta situación es el miedo, el miedo a la herida, inminente herida si vamos así descubiertos. Es como si el corazón confiara, pero la mente se adelantara e intentara cuidar al corazón de una posible herida por la torpeza del amor. Atribuimos el corazón como casa del amor, yo lo hago, aprendí esto. No es que sienta que el corazón emana una sustancia dada a la que llamo amor, es que creo en que ese que anda bombeando 24/7 está bombeando amor, porque me gusta creer en el paralelismo de que la vida es amor. No es que la muerte sea lo opuesto. Pero quiero decir, estando de este lado, el chabón bombea mientras comes, mientras dormís, mientras pelotudeas, mientras miras reels. Siempre está ahí presente. Y digamos que lo que se acelera cuando algo te mueve por dentro es el corazón, ¿no? por eso digo que la vida, que más allá del redundante hecho de estar ligada a estar vivo, es también el símbolo de que estamos atravesando experiencias, que reconfirman esa sensación de lo que hemos titulado vida. Y en todo este matete no me queda otra que manifestar que esta vida, cada momento, es amor. Porque seamos sinceros. Algo nos puso acá, no importa qué, ni siquiera importa si todo tiene un sentido, es decir si acaso estamos acá “por algo” ya el hecho de que sienta como mis dedos presionan las teclas, ya el hecho de que sienta mis dientes morder mi lengua mientras escribo, la calidez del ambiente en el que estoy ahora mismo que lo hago, la angustia que se posa en mi garganta. Todo esto, hace mi imagen completa. Y si la angustia está presente también. He atravesado una montaña rusa de emociones y de pronto me encuentro entre lo que me han contado que es vivir y lo que yo experimento como vida. De pronto me encuentro sintiendo más cosas, que no sé si solo las siento yo, o si más gente las siente. Si acaso gente de mi familia siente así, o algún amigue. Me siento eufórico, bendecido, agradecido, enamorado y a la vez triste, desgraciado, furioso. Si un licuado de emociones diversas. Soy esto. Soy este personaje ciclotímico, que muchas veces se manifiesta con una sonrisa y tirando para adelante. ¿Por qué? y bueno porque no tengo respuesta a nada, entonces sigo caminando para ver si encuentro alguna respuesta. Las preguntas que me invaden son las torres de asedio y de pronto quizás el corazón no duda. Entonces para qué alzar murallas? y bueno ahí está el quid de la cuestión. El para qué, como dije más arriba es para protegerme. Pero ¿De qué? Bueno esta es más difícil, ¿me protejo de algo real? ¿me protejo de algo imaginario? En mi mente hay mucha imaginación. Entonces ¿Cuánto de eso que imagino, se plasma en la realidad? Si, muchas preguntas, y encima preguntas psico-filosóficas. Siento que a veces lo que imagino, está atado a alguna situación que viví en el pasado y que no supe manejar. Eso me lleva a anticipar, anticipar el posible golpe. Avanzo con la defensa en alto. Acorazado. Lo que no entiendo me solía doler, hoy sinceramente lo entiendo menos y pregunto más. Y en la pregunta, sucede algo mágico. Salgo de mi imaginación y tiendo un puente al otro lado, donde ese otro, puede darme una respuesta, sincera o no. Eso último ya depende del otro. 


 Siempre digo, entre vos y yo, hay 10 pasos. Yo puedo dar 5, incluso a veces 6 o 7 y hasta como máximo 9. Pero nunca voy a poder dar todos los pasos por vos que estás del otro lado y para vos funciona igual. 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Vomito 23

Oasis de Silencio

Como quisiera